Julio López: “Los datos son un instrumento y sirven para generar conocimiento”

Julio López

Julio López, de 28 años, ha colaborado con varias organizaciones como consultor e investigador — incluyendo el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), School of Data, Natural Resources Governance Institute y Grupo FARO— es además  cofundador de la iniciativa de datos abiertos DataLat en Ecuador. Estudió economía en la Universidad Católica del Ecuador e hizo una maestría en gestión de energía y recursos naturales en University College London en Australia. En 2015, fue seleccionado como fellow del School of Data donde conoció más sobre los datos abiertos. López cuenta su experiencia con los datos y sus áreas de investigación.

¿Cómo comenzó tu carrera profesional?  

Mientras estaba en los últimos semestres de la universidad, fui parte del grupo de investigación de la facultad de economía de la Universidad Católica y ahí desarrollamos algunos proyectos de consultoría externa para otras organizaciones. De ahí me vinculé con Grupo Faro y comencé a diseñar e implementar proyectos de investigación en políticas públicas, incluyendo temas en gobernanta de los recursos naturales, transparencia y finanzas públicas.

¿En qué estás trabajando ahora?

Actualmente estoy colaborando en la división de energía del BID y como senior fellow (voluntario) en School of Data. Respecto a datos abiertos, hace pocos meses junto a 7 amigos estamos lanzando la iniciativa Datalat —que es un laboratorio de datos en Ecuador— cuyo objetivo es promover la apertura y el uso de datos en Ecuador.

¿Cuáles son tus principales áreas de investigación?

Estoy enfocado en tres áreas: proyectos de energía — no solo enfocado en política energética sino también en gestión de proyectos en energía renovable y eficiencia energética—, en economía de recursos naturales, incluyendo temas fiscales, y desde hace dos años estoy haciendo investigaciones sobre apertura de datos: incluyendo políticas de datos abiertos como un instrumento para gobierno abierto y talleres de capacitaciones sobre datos abiertos, innovación y emprendimiento.

¿Cómo fue tu experiencia en School of Data?

Cada año se lanza un programa de fellowship que tiene como objetivo que más individuos y organizaciones se unan a la red y se amplíe el tema de la alfabetización en datos y los otros temas que promueve la organización a nivel global. El proceso comenzó así: me vinculé como fellow en el 2015 y fueron 8 meses de trabajo donde desarrollas un círculo de trabajo, haces capacitaciones y un proyecto de investigación con datos con una organización aliada. Además, haces distintas actividades en el tema de datos abiertos en tu país de origen, en mi caso Ecuador, y en la región.

En School of Data se maneja la metodología de capacitar al capacitador, que no solo busca que tú te capacites sino que capacites a otros. Además, existe un módulo de proyectos con datos abiertos y me permitió vincularme con otras organizaciones de Sudáfrica, Perú, Estados Unidos y del Reino Unido.

¿Cuál es el panorama de los datos abiertos en Ecuador?

Desde hace un año y un poco más que comencé a trabajar con datos abiertos en Ecuador estaba muy incipiente discutir el tema de datos abiertos en el país. Esto, porque no solo son datos gubernamentales sino que pueden haber datos generados por ciudadanos, por universidades u organizaciones de la sociedad civil o think thanks. En el Ecuador creo que todavía la idea está muy basada en que sea el gobierno el que abra datos pero también tenemos que saber que otras organizaciones pueden empezar a abrir datos, a ser consumidores y generadores, sobre todo que haya una reutilización de la información. Creo que esta año ha habido un poco más de énfasis desde el sector público en datos abiertos, creo que se está moviendo más. Sé que hay un comité de datos abiertos que lo conforman varias organizaciones del Estado y hay varios encuentros con sociedad civil, universidades y consultorías apoyadas desde Corea y México. Creo que ahora se está haciendo algo mucho más práctico. He escuchado que en unos tres meses el gobierno va a abrir un portal operativo de datos abiertos. Nos hace falta que más organizaciones de la sociedad civil se unan a este movimientos y comiencen a abrir y reusar datos para generar evidencia (conocimiento).

¿Y en América Latina?

En Latinoamérica recientemente se publicaron los resultados del Open Data Barometer —que es exclusivamente un estudio para datos abiertos— y recientemente se presentó el informe regional en Uruguay. Los resultados demostraron que América Latina está sobre la media mundial en esta evaluación de datos abiertos que te mide tres cosas: cómo los gobiernos están implementando políticas, cómo estos datos tienen impacto en la sociedad o en el gobierno mismo, y que información o datos están disponibles. En este estudio se vio que Latinoamérica tiene los mismos referentes de siempre como México y Uruguay,  mientras que países como Brasil, Chile y Argentina que estaban con bastante dinamismo se quedaron relegados y hay nuevos actores como Costa Rica, Colombia y un poco Ecuador que están entrando en el tema de datos abiertos. Ecuador no tiene, como el resto de la región, organizaciones de la sociedad civil, empresas privadas  o bastantes periódicos o periodistas haciendo periodismo de datos o usando datos para hacer proyectos o desarrollo tecnológico. Entonces creo que nosotros estamos todavía en pañales en comparación con la región que están con más trabajos y se habla de un curricula de datos abiertos en universidades y que los gobiernos tengan un chief officer de open data en las mismas organizaciones. Nosotros todavía no tenemos esos modelos y estamos construyéndolos. Además, hace falta generar capacidades tanto a nivel de gobierno, como ciudadano o académico sobre qué son los datos abiertos y sus potenciales beneficios. Debemos ir más allá de la idea que los datos abiertos solo nos sirven para la transparencia, y reforzar el hecho de que pueden ser materia prima de la innovación.

¿Cuál es la relación entre los datos abiertos y la investigación en América Latina?

Hay mucho potencial cuando los datos son abiertos, reutilizables y existe este ecosistema de datos abiertos. Esto ayuda mucho a la investigación porque se tiene más evidencia que te permite generar conocimiento. Porque a la final ese es el tema: los datos son un instrumento y te sirven para generar conocimiento. Los datos abiertos serían una herramienta para llegar hacia allá. Aquí nos falta que las universidades que producen datos para sus investigaciones, permitan que esa información sea de carácter público porque esa data podría ayudar a alguien más. Entonces los datos abiertos son justamente eso que te democratizan los datos y que cualquier pueda tener acceso a ellos.

Más allá de eso creo que la investigación sí se vería reforzada por tener más información de mejor calidad porque al fin y al cabo estamos buscando datos de calidad. Y también el tema de abrir datos te sirve para verificar la calidad de información que ha sido liberada. Por ejemplo hay economías como Corea del Sur que tienen un enfoque de economía creativa, incluyendo datos de gran volumen (big data). Ellos han visto el potencial de los datos hacia economía creativa y crear esa especie de ecosistemas de emprendimiento que son un nuevo enfoque de economía, de innovación y basado en evidencia. Es como un cliché, pero creo que es cierto el que los datos son el nuevo petróleo entonces nos está guiando hacia ese lado de la economía.

¿Cómo pueden saber las instituciones públicas o privadas cuándo abrir datos?

Lo básico sería que primero tienes que saber qué información generas tú, y cuál estás reutilizando de alguien más. Al tener claro qué información tienes, puedes tener una visión más clara de qué impacto generarías al abrir esa información, sin que se perjudique a alguien (temas de privacidad). Es ver qué necesita la gente de lo que yo hago y qué puedo proveer yo (hablo a nivel de organización).

Ahí hay que diferenciar cuál es el modelo de negocio que estás implementado y dentro de este, identificar qué datos puedes abrir. Entonces dependiendo de lo que hagas, vas a saber que si haces pública tu información vas a tener mucho impacto en bastantes personas y eso va más allá de la rentabilidad que puedas tener tú, va más allá hacia el impacto y beneficio social. Entonces creo que cualquier institución que quiera abrir datos tiene que tener muy claro eso: cuál es el modelo de negocios y cómo puedo yo abrir datos para tener un impacto social ayudando a la gente sin que sea perjudicial para mi negocio y para la privacidad. Otro enfoque más práctico es que cualquier proyecto que genere datos y haya sido financiado con fondos públicos, debe hacer que esos datos sean abiertos.

¿Cuál es tu experiencia trabajando en equipo?

Yo creo que es importante tener en cuenta que hoy en día todos estamos en un momento en que tenemos capacidades muy especializadas. Siempre he trabajado en equipos multidisciplinarios y ha funcionado. Por ejemplo, a mí me encanta el tema de tecnología y datos pero yo no soy programador entonces obviamente necesito a alguien más que sepa y sea especialista en esto para hacer un proyecto. O por ejemplo, me gusta escribir pero tal vez soy muy académico o muy técnico y no puedo traducirlo bien a ciertos grupos de la población entonces trabajar con alguien que tenga esas técnicas de periodismo o de comunicación es clave. Para mí la multidisciplinariedad en los equipo es esencial hoy en día. Sobre todo porque los datos puedes usarlos siendo investigador, periodista o desarrollador y los enfoques que les puedas dar depende mucho del grupo de trabajo. Y esto lo estamos viviendo en Datalat que somos varias personas de diferentes backgrounds y habilidades (análisis de datos, desarrollo tecnológico, periodismo, negocios y diseño) y creo que es muy bueno porque eso tiende a que generes productos de mayor impacto y que se abran a distintas disciplinas.

¿Qué opinas sobre la investigación en América Latina?

He tenido la oportunidad de trabajar en investigación académica, en la sociedad civil, think tanks y con organismos internacionales y creo que Latinoamérica todavía está muy relegada desde el tema de cómo nos capacitan para ser investigadores desde la academia (educación). Creo que no a todos nos interesa pero también creo que no nos dan las herramientas básicas para que puedas emprender desde ti. Entonces si no estás obligado a hacer una tesis o un proyecto no haces investigación. Creo que deben hacer que esa curiosidad nazca desde muy jóvenes para poder empezar a hacer investigación. En la actual economía del conocimiento, por ejemplo, muchos países han cambiado eso y la investigación es sistémica, es parte de la economía. A nosotros nos falta eso: trasladar la investigación académica y civil a la economía (I+D). Porque muchas investigaciones se quedan en las estanterías de las universidades y no pasan a la sociedad. Creo que ahora nuestro mayor esfuerzo debería enfocarse en eso: en crear profesionales que conozcan las herramientas, la tecnología y sobre todo nuestra realidad (por ejemplo a través de los datos) y que aporten con ideas y proyectos innovadores que promueven un desarrollo económico equitativo y sustentable en la región.

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"Este trabajo ha sido desarrollado con el apoyo de una subvención del International Development Research Centre, Ottawa, Canadá bajo la Iniciativa Think Tank.

This work was carried out with the aid of a grant from the International Development Research Centre, Ottawa, Canada under the Think Tank Initiative."

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